Resaca: esto le pasa a su cuerpo cuando ha bebido demasiado alcohol

  • Twitter
  • Facebook
  • Google+
  • Linkedin

Si es poco, el alcohol te hace sentir feliz. Pero cuando es mucho tu actividad cerebral se reduce.

Tomarse un par de copas en Navidad es para muchos tan parte de la tradición festiva como los regalos, las decoraciones y los villancicos.

Por eso, si te encuentras con una gran resaca el día después, es posible que te interese saber qué está pasando realmente dentro de tu cuerpo y por qué te sientes tan mal.

Tenemos una tendencia a beber porque en dosis bajas el alcohol es un euforizante, que te hace sentir más feliz.

Esto pasa cuando el cuerpo libera dopaminas y endorfinas, sustancias químicas que estimulan el sistema de recompensa del cerebro.

Pero, un poco más tarde, cuando se bebe más, el líquido reduce la actividad cerebral y ralentiza tu ritmo cardiaco y tu respiración.

Los efectos del consumo inicial de cualquier alcohol es la primera de muchas etapas de la narcosis y la última es la muerte.

Dificultades para hablar, pero legalmente puedes conducir

Simplemente hay una gran ventana entre una dosis efectiva -que te hace pensar que eres mucho más ingenioso y guapo de lo que realmente eres y más tarde te hace correr por la calle con un cono de tráfico en la cabeza- y una dosis letal (que te lleva a la morgue).

Es importante tener en cuenta que incluso antes de llegar al límite típico de alcohol en la sangre para conducir, puede experimentar entusiasmo, falta de coordinación, deficiencias, dificultades para hablar, balanceo y pérdida de inhibición.

Pero legalmente puedes conducir un automóvil.

Pequeñas cantidades de alcohol afectan el sistema límbico del cerebro, lo que da como resultado las agresiones y las aglomeraciones que se ven las noches de los viernes y sábados en muchos centros urbanos.

El alcohol también es un vasodilatador, lo que significa que ensancha los vasos sanguíneos, desviando la sangre del núcleo del cuerpo a sus extremidades.

Esto da como resultado las características mejillas sonrojadas que puedes tener luego de consumir alcohol y también la nariz roja que a menudo vemos en los bebedores habituales.

Un auto-reafirmante y causante de sobrepeso

Inicialmente, beber alcohol es auto-reafirmante. Lo que podría parecer una buena idea al principio, parecerá incluso mejor después de haberse bebido un par.

Además se absorbe más rápido que la mayoría de las cosas. Una parte es asimilada por el estómago (en lugar del intestino delgado) y luego se extiende por todo el cuerpo y se distribuye a todos los órganos, incluidos el cerebro y el hígado.

En este último el cuerpo hace un valiente intento de descomponer y eliminar el líquido.

Para hacer esto, el hígado produce enzimas, pequeñas moléculas que ayudan a producir o a descomponer otras moléculas más importantes. En este caso, la enzima deshidrogenasa descompone el alcohol (etanol) en acetaldehído (etanal), que luego se descompone en ácido acético (etanoico) y después en dióxido de carbono.

También se libera energía en todas las etapas del desglose, lo que explica por qué los grandes bebedores a veces pueden padecer de sobrepeso.

De hecho, las personas con alcoholismo frecuentemente reciben la mayor parte de sus calorías del alcohol y comen muy poco. Esto puede hacer que tengan sobrepeso, pero que estén desnutridos al mismo tiempo porque consumen calorías vacías, que no contienen vitaminas ni proteínas.

Esto puede producir una apariencia o sensación de enfermedad.

Fuentes: https://www.eltiempo.com/noticias/salud/

Cada caso es diferente, consulta desde donde estés con uno de nuestros especialistas a través de videollamadas y chats 24/7

doctora paula castro icare web doctor diego efrain garcia icare web doctora angela maria torrado icare web

Deja un Comentario

Tu email no será publicado.
Campos obligatorios *